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Forkin

Pisto manchego

Disfruta de los sabores vibrantes de España con este pisto manchego, un guiso rústico de verduras rebosante de pimientos dulces, calabacín tierno y ajo aromático, todo ello cocinado a fuego lento en una rica salsa de tomate. Esta versión vegana celebra la abundancia natural de los productos de verano y ofrece un plato reconfortante y versátil, perfecto como comida ligera o como acompañamiento sabroso.

Una receta original de Forkin

Tiempo total
1 h 5 min
Raciones
4
Dificultad
Fácil
Por ración
145 kcal
VeganaVegetarianaSin gluten
Pisto manchego

Puesta a punto

Ingredientes

  • 30 mlaceite de oliva
  • 1 udcebolla amarilla, picado
  • 1 udpimiento verde, picado
  • 1 udpimiento rojo, picado
  • 2 udcalabacín, en dados
  • 3 dienteajo, picado
  • 400 gtomate triturado en lata
  • 0,5 cdtaazúcar
  • 0,5 cdtasal
  • 0,25 cdtapimienta negra, recién molido

Utensilios

olla grande o sartén honda · cuchillo de chef · tabla de cortar · cuchara de madera o espátula · cucharas medidoras

Elaboración

Paso a paso

  1. 1

    Pica la cebolla amarilla, el pimiento verde y el pimiento rojo en dados uniformes de 1/2 pulgada.

    Nota de cocina: Los dados uniformes garantizan una cocción homogénea y una presentación más atractiva en el plato final.

  2. 2

    Corta el calabacín en trozos similares de 1/2 pulgada.

    Nota de cocina: Para una textura un poco más firme, el calabacín puede cortarse en trozos más grandes.

  3. 3

    Pica finamente los dientes de ajo.

    Nota de cocina: Una prensa de ajo puede ahorrar tiempo, pero picarlo a mano suele dar un sabor más intenso.

  4. 4

    Calienta el aceite de oliva en una olla grande o una sartén honda a fuego medio hasta que empiece a brillar.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: Una olla grande ofrece espacio suficiente para que las verduras se cocinen de manera uniforme sin cocerse al vapor.

  5. 5

    Añade la cebolla amarilla y los pimientos picados a la olla y sofríelos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernos y translúcidos, unos 8-10 minutos.

    Unos 10 min

    Nota de cocina: Dejar que la cebolla y los pimientos se ablanden por completo en esta fase construye una base dulce y aromática para el guiso.

  6. 6

    Incorpora el calabacín en dados y sigue cocinando durante otros 5-7 minutos, hasta que empiece a ablandarse ligeramente.

    Unos 7 min

    Nota de cocina: Conviene no cocinar demasiado el calabacín en esta fase, porque seguirá cocinándose durante el hervor suave.

  7. 7

    Añade el ajo picado a la olla y cocina durante 1 minuto, removiendo sin parar, hasta que desprenda aroma.

    Unos 1 min

    Nota de cocina: El ajo se quema rápido, así que conviene vigilarlo de cerca y remover sin parar para evitar que amargue.

  8. 8

    Vierte los tomates triturados en conserva y añade el azúcar, la sal y la pimienta negra. Remueve bien todos los ingredientes para que se integren.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: La pizca de azúcar ayuda a equilibrar la acidez de los tomates y realza el conjunto del sabor.

  9. 9

    Lleva la mezcla a un hervor suave, baja luego el fuego al mínimo, tapa la olla y cocina durante 20-25 minutos.

    Unos 25 min

    Nota de cocina: Un hervor suave a fuego bajo permite que los sabores se fundan de maravilla y que las verduras queden excepcionalmente tiernas sin deshacerse demasiado.

  10. 10

    Destapa la olla y sigue cocinando durante otros 5-10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las verduras estén muy tiernas y la salsa haya espesado al punto que prefieras.

    Unos 10 min

    Nota de cocina: Si la salsa queda demasiado líquida, basta con retirar la tapa y subir un poco el fuego para que se evapore más líquido.

  11. 11

    Prueba el pisto y ajusta el punto de sal y pimienta si es necesario.

    Nota de cocina: Una prueba antes de servir suele ayudar; un ajuste final de sazón puede elevar mucho el plato.

Por ración

Nutrición

70%Puntuación
Calorías
145,1kcal
Proteínas
3,4g
Hidratos
17,7g
Grasas
7,5g
Fibra
4g
Azúcar
11,3g

Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.

Conservación

Nota de cocina:

El pisto manchego es maravillosamente versátil. Sírvelo caliente como guarnición, como plato principal ligero con pan crujiente para mojar, o incluso como cobertura para tostadas o arroz. Para una comida más contundente, también puedes servirlo con un huevo frito encima, aunque entonces dejaría de ser vegano. Una copa de vino blanco español seco, como un Verdejo, combina de maravilla con este plato.

Cómo conservar

Guarda el pisto manchego sobrante en un recipiente hermético en el frigorífico.

Cómo recalentar

Recalienta suavemente en una cazuela a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que esté bien caliente. Como alternativa, caliéntalo en el microondas en intervalos de 1 minuto, removiendo entre cada uno, hasta que esté caliente.