Salep tradicional
Esta reconfortante bebida caliente, popular en la cocina turca, se elabora con una harina especial de orquídea que le da una textura espesa y singular. Tiene un dulzor sutil y suele aromatizarse con canela, lo que la hace perfecta para un día frío. Se disfruta como un capricho reconfortante.
Una receta original de Forkin
- Tiempo total
- 15 min
- Raciones
- 2
- Dificultad
- Fácil
- Por ración
- 188 kcal
Información sobre alérgenos: puede contener leche. Si tienes alguna alergia, comprueba siempre los envases de los ingredientes.
Puesta a punto
Ingredientes
Ingredientes
- 2,5 tazaleche
- 2 cdtapolvo de salep
- 2 cdaazúcar granulada
guarnición
- 0,5 cdtacanela, molido
Utensilios
tazas de servicio · cacerola · batidor
Elaboración
Paso a paso
- 1
En un cazo pequeño, mezcla el polvo de salep y el azúcar granulado, removiendo bien para evitar grumos.
Unos 1 min
Nota de cocina: Mezclar primero los ingredientes secos ayuda a evitar que el salep se apelmace cuando se añade el líquido.
- 2
Añade poco a poco la leche batiendo hasta que la mezcla quede lisa y sin grumos.
Unos 2 min
- 3
Pon el cazo a fuego medio y lleva la mezcla a un hervor suave, batiendo sin parar para evitar que se pegue y lograr un espesor uniforme.
Unos 5 min
Nota de cocina: Batir continuamente es clave para conseguir una textura lisa y espesa.
- 4
Sigue cocinando a fuego suave y batiendo durante unos 5-7 minutos, o hasta que el salep espese hasta la consistencia deseada, similar a unas natillas ligeras.
Unos 7 min
- 5
Vierte el salep caliente en tazas de servicio.
Unos 1 min
- 6
Espolvorea canela molida por encima de cada ración antes de disfrutarlo caliente.
Nota de cocina: La cantidad de canela se puede ajustar al gusto.
Por ración
Nutrición
- Calorías
- 187,8kcal
- Proteínas
- 10,4g
- Hidratos
- 30,8g
- Grasas
- 3,1g
- Fibra
- 0,3g
- Azúcar
- 30,2g
Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.
Conservación
Guarda el salep sobrante en un recipiente hermético en el frigorífico.
Recalienta suavemente en un cazo a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que se caliente por completo. Puede que tengas que añadir un chorrito de leche para lograr la consistencia deseada.