Saltar al contenido
Forkin

Sfogliatella Frolla

Disfruta del reconfortante abrazo de la Sfogliatella Frolla, un querido pastel napolitano. Este delicioso postre presenta una delicada corteza de masa quebrada y mantequilla que encierra un relleno rico y cremoso de ricotta y sémola, realzado con ralladura cítrica y un toque de canela. Es una prima menos compleja, pero igual de satisfactoria, de la clásica sfogliatella riccia, perfecta para un capricho especial.

Una receta original de Forkin

Tiempo total
2 h 40 min
Raciones
6
Dificultad
Media
Por ración
507 kcal
Vegetariana

Información sobre alérgenos: puede contener huevos, gluten y leche. Si tienes alguna alergia, comprueba siempre los envases de los ingredientes.

Sfogliatella Frolla

Puesta a punto

Ingredientes

masa

  • 250 gHarina de trigo de uso general
  • 75 gazúcar granulada
  • 100 gmantequilla sin sal, frío, en cubos
  • 1 udhuevo
  • 2 cdaagua, frío

relleno

  • 250 gqueso ricotta, escurrido
  • 50 gsémola
  • 120 mlagua
  • 80 gazúcar granulada
  • 1 udyema de huevo
  • 1 cdtaralladura de naranja
  • 0,5 cdtaextracto de vainilla
  • 0,25 cdtacanela, molido

guarnición

  • 1 cdaazúcar en polvo(opcional)

Utensilios

bol grande para mezclar · cortador de masa (opcional) · film transparente · cacerola pequeña · batidor · bol mediano · rodillo · cortador redondo (10 cm) · molde para muffins de 6 cavidades · rejilla enfriadora · tazas y cucharas medidoras · cuchillo de chef · tabla de cortar · tamiz (opcional)

Elaboración

Paso a paso

  1. 1

    Bate la harina de trigo común y el azúcar granulado en un bol grande hasta que se mezclen bien.

    Unos 1 min

    Nota de cocina: La harina fresca da la mejor textura a la masa.

  2. 2

    Añade la mantequilla sin sal, fría y en dados, a la mezcla de harina y córtala con las yemas de los dedos o con un cortador de masa hasta que la mezcla parezca migas gruesas con trozos de mantequilla del tamaño de un guisante.

    Unos 3 min

    Nota de cocina: Trabajar rápido evita que la mantequilla se derrita, algo clave para conseguir una corteza tierna y hojaldrada. Si la mantequilla se calienta demasiado, mete el bol en el frigorífico unos minutos.

  3. 3

    Haz un hueco en el centro de la mezcla de harina, añade el huevo batido y el agua fría. Mezcla con suavidad con un tenedor o con las manos hasta que empiece a formarse una masa desmigada.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: Si trabajas demasiado la masa, el gluten se desarrolla en exceso y el resultado queda duro. Mezcla solo hasta que se integre.

  4. 4

    Forma un disco con la masa, envuélvelo bien en film transparente y refrigéralo durante al menos 1 hora para que el gluten se relaje y la mantequilla se endurezca.

    Unos 1 h

    Nota de cocina: Enfriar la masa facilita mucho estirarla de forma uniforme y evita que se encoja en exceso durante el horneado.

  5. 5

    Para el relleno, lleva 120 ml de agua a ebullición en un cazo pequeño a fuego medio-alto.

    Unos 3 min

  6. 6

    Cuando hierva, incorpora poco a poco la sémola en un hilo constante, removiendo sin parar para evitar que se formen grumos.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: Remover sin parar es la clave para obtener una base de sémola lisa y cremosa para el relleno.

  7. 7

    Baja el fuego al mínimo y sigue cocinando, removiendo con frecuencia, durante unos 5 minutos, hasta que la sémola espese hasta una consistencia parecida a la de una papilla.

    Unos 5 min

    Nota de cocina: La sémola debe quedar lo bastante espesa como para napar el dorso de una cuchara. Si está demasiado líquida, necesitará otro minuto o dos más de cocción.

  8. 8

    Retira la mezcla de sémola del fuego y pásala a una fuente baja para que se enfríe por completo hasta temperatura ambiente.

    Unos 15 min

    Nota de cocina: Extender la sémola en una capa fina en una fuente acelera el enfriado. También puedes meterla en el frigorífico para enfriarla antes.

  9. 9

    En un bol mediano, mezcla la ricotta bien escurrida, 80g de azúcar granulado, la yema de huevo, la ralladura de naranja, el extracto de vainilla y la canela molida.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: La ricotta debe estar muy bien escurrida para que el relleno no quede acuoso. Presiónala suavemente en un colador de malla fina o en una gasa durante al menos 30 minutos.

  10. 10

    Cuando la mezcla de sémola esté completamente fría, añádela a la mezcla de ricotta y remueve hasta que todos los ingredientes se integren bien y el relleno quede liso.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: En este punto conviene probar el relleno y ajustar el dulzor o las especias si lo deseas, teniendo en cuenta que la masa aportará otra capa de sabor.

  11. 11

    Precalienta el horno a 180°C (350°F) y engrasa ligeramente un molde para magdalenas de 6 cavidades o moldes individuales para tartaletas.

    Unos 15 min

    Nota de cocina: Precalentar el horno por completo garantiza un horneado uniforme y una corteza dorada. La mantequilla o un spray antiadherente sirven para engrasar.

  12. 12

    Sobre una superficie ligeramente enharinada, estira la masa fría hasta obtener un grosor uniforme de aproximadamente 3mm (1/8 inch).

    Unos 5 min

    Nota de cocina: Gira la masa con frecuencia mientras la estiras para evitar que se pegue y asegurar un grosor uniforme.

  13. 13

    Con un cortador redondo de 10cm (4-inch), corta 6 círculos de la masa estirada.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: Los recortes de masa se pueden recoger y volver a estirar con suavidad para cortar más círculos si hace falta y desperdiciar menos.

  14. 14

    Presiona con suavidad cada círculo de masa dentro de las cavidades preparadas del molde para magdalenas o de los moldes para tartaletas, formando una pequeña cesta ordenada.

    Unos 3 min

    Nota de cocina: La masa debe quedar bien pegada a los laterales y al fondo de los moldes para evitar bolsas de aire y lograr un horneado uniforme.

  15. 15

    Reparte con una cuchara el relleno de ricotta y sémola preparado en cada cesta de masa, llenándolas casi hasta arriba y dejando un pequeño margen para que se expandan.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: Reparte el relleno de forma uniforme entre las cavidades para que el horneado y la presentación sean consistentes.

  16. 16

    Hornea durante 30-35 minutos, o hasta que los bordes de la masa estén dorados y el relleno esté cuajado y ligeramente hinchado.

    Unos 35 min

    Nota de cocina: El relleno debe verse firme y no temblar al moverlo suavemente. Si la parte superior se dora demasiado deprisa, conviene cubrirla sin apretar con papel de aluminio.

  17. 17

    Saca las sfogliatelle del horno y deja que se enfríen en los moldes durante 10-15 minutos antes de pasarlas con cuidado a una rejilla para que se enfríen por completo.

    Unos 15 min

    Nota de cocina: Enfriarlas en los moldes ayuda a que la masa se asiente y evita que se rompa al desmoldarlas. Una rejilla permite que circule el aire para que el enfriado sea uniforme.

  18. 18

    Justo antes de servir, espolvorea generosamente las sfogliatelle ya frías con azúcar glas para darles un acabado bonito y un extra de dulzor.

    Unos 1 min

    Nota de cocina: Un colador pequeño o un tamiz permiten espolvorear el azúcar glas de forma uniforme y delicada.

Por ración

Nutrición

58%Puntuación
Calorías
506,9kcal
Proteínas
11,5g
Hidratos
67,5g
Grasas
21,2g
Fibra
1,4g
Azúcar
28,7g

Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.

Conservación

Nota de cocina:

Estas deliciosas piezas quedan perfectas servidas con un espresso intenso o un vino dulce de postre como el Vin Santo. Para una variante, prueba a añadir una pizca de nuez moscada o una cucharadita de limoncello al relleno. Son un complemento estupendo para cualquier desayuno tardío o como un elegante capricho después de cenar.

Cómo conservar

Guarda las sfogliatelle frolle sobrantes en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2 días como máximo, o en el frigorífico durante 4 días como máximo.

Cómo recalentar

Disfrútalas mejor a temperatura ambiente. Si las guardas en el frigorífico, déjalas volver a temperatura ambiente durante unos 30 minutos antes de servirlas. También puedes calentarlas suavemente en un horno precalentado a 150°C (300°F) durante 5-7 minutos para que queden ligeramente templadas.