Latte de matcha
Disfruta de un momento de calma con este vibrante y cremoso latte de matcha, una bebida tradicional japonesa que aporta un suave y sostenido impulso de energía. Elaborado con matcha de grado ceremonial, agua caliente y la leche que prefieras, esta bebida ofrece un delicado sabor terroso equilibrado con una textura suave y espumosa.
Una receta original de Forkin
- Tiempo total
- 8 min
- Raciones
- 1
- Dificultad
- Fácil
- Por ración
- 104 kcal
Información sobre alérgenos: puede contener leche. Si tienes alguna alergia, comprueba siempre los envases de los ingredientes.
Puesta a punto
Ingredientes
- 2 cdtaté matcha en polvo, grado ceremonial
- 60 mlagua caliente, aproximadamente 80°C (175°F)
- 240 mlleche, calentado, lácteo o no lácteo
- 1 cdtaedulcorante, sirope de arce o miel(opcional)
Utensilios
bol pequeño · tamiz fino · batidor de bambú (chasen) (opcional) · batidor pequeño de cocina · taza para servir · cacerola pequeña (opcional) · taza apta para microondas (opcional) · hervidor eléctrico con control de temperatura (opcional) · espumador de leche (opcional)
Elaboración
Paso a paso
- 1
Tamiza el matcha con un colador de malla fina en un cuenco pequeño o en un cuenco tradicional para matcha para eliminar cualquier grumo y asegurar una textura homogénea.
Unos 1 min
Nota de cocina: Tamizar es clave para evitar grumos y lograr esa textura sedosa, sin grumos, característica de un latte de matcha bien hecho.
- 2
Calienta 60 ml de agua fresca hasta aproximadamente 70-80°C (158-176°F).
Unos 1 min
Nota de cocina: Usar agua caliente pero no hirviendo es fundamental; el agua hirviendo puede 'quemar' el delicado matcha y dejar un sabor amargo. Un hervidor eléctrico con control de temperatura es ideal.
- 3
Vierte el agua caliente sobre el matcha tamizado en el cuenco.
- 4
Bate el matcha enérgicamente con un movimiento en forma de 'W' o 'M' usando un batidor de bambú (chasen) o un pequeño batidor de cocina durante 1-2 minutos, hasta que el matcha se disuelva por completo y se forme una ligera espuma en la superficie.
Unos 2 min
Nota de cocina: Busca una mezcla verde brillante y espumosa, sin grumos visibles. Cuanto más aire incorpores, más espumosa quedará la base de matcha.
- 5
Vierte con cuidado el matcha batido en la taza que hayas elegido para servir.
- 6
Templa 240 ml de la leche que prefieras en los fogones a fuego medio o en el microondas hasta que esté caliente pero no hirviendo, alcanzando unos 60-70°C (140-158°F).
Unos 1 min
Nota de cocina: Para conseguir una textura extra cremosa y lujosa, usa un espumador de leche para crear una espuma densa con la leche templada antes de verterla.
- 7
Vierte con cuidado la leche templada (y la espuma, si la has montado) en la taza con el matcha preparado.
Nota de cocina: Vierte despacio para crear capas bonitas, o vierte directamente en el centro para una bebida más integrada.
- 8
Si quieres, añade 1 cucharadita del endulzante que elijas (como miel, sirope de arce o agave) y remueve suavemente para mezclarlo.
Nota de cocina: Prueba el latte antes de añadir endulzante, porque la dulzura natural de la leche y el matcha puede ser suficiente para tu gusto.
- 9
Sirve de inmediato y saborea tu latte de matcha recién hecho y revitalizante.
Por ración
Nutrición
- Calorías
- 103,9kcal
- Proteínas
- 8,4g
- Hidratos
- 12,4g
- Grasas
- 2,5g
- Azúcar
- 12,4g
Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.
Conservación
Este latte de matcha es el estimulante perfecto para cualquier momento del día. Para una versión sin lácteos, usa leche de avena o de almendras, que ambas montan una espuma preciosa. También puedes probar distintos endulzantes, como una pizca de extracto de vainilla o una pizca de canela, para darle más sabor. Combínalo con una pieza de bollería ligera o fruta fresca para un delicioso capricho de la mañana o de la tarde.
Los lattes de matcha se disfrutan mejor justo después de prepararlos. Si te sobran, guárdalos en un recipiente hermético en el frigorífico.
Recalienta suavemente en un cazo a fuego bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que esté caliente. Evita que hierva. Recalentarlo puede reducir ligeramente la textura espumosa.