Kompot de bayas
Esta bebida frutal tradicional de Europa del Este se elabora cociendo a fuego lento una variedad de frutas en agua con un toque de azúcar. Es una bebida refrescante y naturalmente dulce, perfecta para cualquier momento del año. Disfrútala caliente o fría.
Una receta original de Forkin
- Tiempo total
- 1 h 30 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Fácil
- Por ración
- 137 kcal
Puesta a punto
Ingredientes
- 1,5 lagua
- 300 gmezcla de bayas, fresco o congelado
- 0,5 tazaazúcar
- 0,5 udlimón, en rodajas
Utensilios
jarra · tamiz fino · olla grande
Elaboración
Paso a paso
- 1
Vierte el agua en una olla grande y llévala a ebullición a fuego alto.
Unos 5 min
- 2
Añade las bayas mixtas y el azúcar al agua hirviendo.
Nota de cocina: No hace falta descongelar antes las bayas congeladas.
- 3
Reduce el fuego a medio-bajo y deja que el kompot hierva suavemente durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando.
Unos 15 min
Nota de cocina: Conviene no cocinarlo en exceso para conservar el sabor fresco de la fruta.
- 4
Incorpora las rodajas de limón durante los últimos 5 minutos de cocción a fuego lento.
Nota de cocina: El limón aporta una nota brillante y cítrica.
- 5
Retira la olla del fuego y deja que el kompot se enfríe hasta temperatura ambiente.
Unos 30 min
Nota de cocina: Así los sabores se integran de maravilla.
- 6
Una vez frío, cuela el kompot con un colador de malla fina en una jarra o un tarro, presionando suavemente la fruta para extraer todo el líquido.
Unos 5 min
Nota de cocina: La fruta cocida puede desecharse o aprovecharse en otras recetas, como una compota para yogur.
- 7
Enfría el kompot en el frigorífico durante al menos 30 minutos antes de servir.
Unos 30 min
Nota de cocina: El kompot sabe mejor cuando está bien frío.
Por ración
Nutrición
- Calorías
- 137,3kcal
- Proteínas
- 0,7g
- Hidratos
- 33,8g
- Grasas
- 0,2g
- Fibra
- 1,9g
- Azúcar
- 30g
Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.
Conservación
Guarda el kompot sobrante en un recipiente hermético o una jarra en el frigorífico.
El kompot suele servirse frío, pero puedes calentarlo suavemente en la placa si lo prefieres.