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Forkin

Taramosalata cremosa

Déjate seducir por esta taramosalata griega clásica, una crema de textura sedosa elaborada con huevas de bacalao saladas, zumo de limón fresco y aceite de oliva intenso. Su sabor sabroso y salino, con un toque de ajo y perejil fresco, la convierte en un aperitivo irresistible, perfecto para untar en pita caliente o en verduras crujientes.

Una receta original de Forkin

Tiempo total
45 min
Raciones
4
Dificultad
Fácil
Por ración
465 kcal

Información sobre alérgenos: puede contener pescado y gluten. Si tienes alguna alergia, comprueba siempre los envases de los ingredientes.

Taramosalata cremosa

Puesta a punto

Ingredientes

Ingredientes

  • 100 gtarama (pasta de huevas de bacalao saladas), membranas retiradas
  • 1 tazapan blanco duro, cortezas retiradas, remojadas en agua y escurridas
  • 3 cdazumo de limón, recién exprimido
  • 0,75 tazaaceite de oliva virgen extra
  • 1 dienteajo, picado

guarnición

  • 1 cdaperejil fresco, finamente picado(opcional)

Utensilios

procesador de alimentos · bol de servicio · espátula · tazas medidoras · cucharas medidoras · cuchillo de chef · tabla de cortar

Elaboración

Paso a paso

  1. 1

    Prepara las huevas de bacalao saladas retirando cualquier membrana o zona oscura y luego enjuágalas bien bajo agua fría para reducir el exceso de sal.

    Unos 5 min

    Nota de cocina: Para un sabor menos intenso, las huevas pueden remojarse en agua fría durante 15-30 minutos, cambiando el agua una o dos veces, y secarse después a golpecitos.

  2. 2

    Pon el pan blanco del día anterior en remojo en agua fría durante 5 minutos, hasta que se ablande, y luego exprime con firmeza todo el líquido sobrante.

    Unos 5 min

    Nota de cocina: El pan duro ayuda a absorber mejor el líquido y contribuye a la textura cremosa de la crema sin volverla acuosa.

  3. 3

    Añade las huevas de bacalao preparadas, el pan remojado y escurrido, el zumo de limón recién exprimido y el diente de ajo picado al vaso de un robot de cocina.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: Es importante que el ajo esté bien picado para repartir su sabor de forma uniforme sin dominar la delicada hueva.

  4. 4

    Tritura los ingredientes a velocidad alta hasta obtener una pasta muy lisa y homogénea, parando para bajar lo que quede en las paredes del vaso con una espátula según sea necesario.

    Unos 3 min

    Nota de cocina: Conseguir una pasta lisa en este paso es crucial para la textura cremosa final de la taramosalata.

  5. 5

    Con el robot de cocina en marcha a baja velocidad, vierte poco a poco el aceite de oliva virgen extra en un hilo constante hasta que la mezcla quede emulsionada, espesa y cremosa.

    Unos 5 min

    Nota de cocina: Añadir el aceite de oliva gradualmente es esencial para crear una emulsión estable y evitar que la crema se corte. La mezcla debe parecerse a una mayonesa espesa.

  6. 6

    Prueba la taramosalata y ajusta el punto de sal con más zumo de limón si quieres, teniendo en cuenta que las huevas de bacalao son naturalmente saladas.

    Unos 1 min

    Nota de cocina: El zumo de limón realza el sabor y corta la riqueza del aceite de oliva y de las huevas. Añádelo poco a poco hasta encontrar el equilibrio que prefieras.

  7. 7

    Pasa la taramosalata terminada a un bol de servir, cúbrelo bien con film transparente y refrigérala durante al menos 30 minutos.

    Unos 1 min

    Nota de cocina: El enfriado permite que los sabores se integren y se intensifiquen, y la crema se reafirma un poco, lo que facilita servirla.

  8. 8

    Antes de servir, pica finamente el perejil fresco y espolvoréalo sobre la taramosalata fría para darle un adorno vistoso.

    Unos 1 min

    Nota de cocina: El perejil fresco aporta un toque de color y una nota herbácea y fresca que complementa de maravilla la crema rica.

Por ración

Nutrición

52%Puntuación
Calorías
464,7kcal
Proteínas
4,5g
Hidratos
9,5g
Grasas
47,3g
Fibra
0,5g
Azúcar
1,3g

Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.

Conservación

Nota de cocina:

Sirve esta taramosalata vibrante con pan de pita caliente, rebanadas de baguette crujiente o una bandeja de crudités frescas como pepino, pimientos y zanahorias. Para un toque extra, rocíala con un poco más de aceite de oliva virgen extra y una pizca de pimentón antes de servir. Combina de maravilla con un vino blanco seco y crujiente como un Assyrtiko o un Sauvignon Blanc.

Cómo conservar

Guarda la taramosalata sobrante en un recipiente hermético en el frigorífico. Asegúrate de cubrir la superficie con film transparente pegado directamente a la crema para evitar la oxidación.

Cómo recalentar

La taramosalata se sirve fría. No necesita recalentarse.