Galaktoboureko
Este postre tradicional griego presenta una rica y cremosa crema de sémola horneada entre capas crujientes de masa filo. Se termina con un almíbar dulce y aromático, que ofrece un contraste delicioso de texturas y sabores. Perfecto para una ocasión especial o como un capricho reconfortante.
Una receta original de Forkin
- Tiempo total
- 3 h 20 min
- Raciones
- 8
- Dificultad
- Media
- Por ración
- 755 kcal
Información sobre alérgenos: puede contener huevos, gluten y leche. Si tienes alguna alergia, comprueba siempre los envases de los ingredientes.
Puesta a punto
Ingredientes
Ingredientes
- 450 gmasa filo, descongelado
- 200 gmantequilla sin sal, derretido
crema pastelera
- 960 mlleche entera
- 100 gazúcar granulada
- 120 gsémola fina
- 4 udyema de huevo
- 5 mlextracto de vainilla
- 1 cdtaralladura de limón
jarabe
- 400 gazúcar granulada
- 480 mlagua
- 15 mlzumo de limón
- 1 udrama de canela
- 1 udcáscara de naranja
Utensilios
cuchillo afilado · pincel de repostería · cacerola mediana · batidor · fuente de horno · cacerola grande
Elaboración
Paso a paso
- 1
Empieza preparando el almíbar mezclando el azúcar granulada, el agua, el zumo de limón, la rama de canela y la piel de naranja en un cazo mediano.
- 2
Lleva la mezcla del almíbar a ebullición a fuego medio-alto, removiendo hasta que el azúcar se disuelva.
Unos 5 min
- 3
Baja el fuego y cocina a fuego lento durante 10-15 minutos, hasta que espese ligeramente. Retíralo del fuego y deja que se enfríe por completo.
Unos 15 min
Nota de cocina: El almíbar debe estar frío cuando se vierta sobre el galaktoboureko caliente para evitar que la masa filo se reblandezca.
- 4
Precalienta el horno a 175°C (350°F).
Unos 10 min
- 5
Para la crema, calienta la leche entera y el azúcar granulada en un cazo grande a fuego medio hasta que empiece a hervir suavemente.
Unos 5 min
- 6
Añade poco a poco la sémola fina, batiendo sin parar para evitar grumos.
Unos 2 min
- 7
Sigue cocinando y removiendo durante 5-7 minutos hasta que la mezcla espese hasta tener una consistencia similar a la de un pudín.
Unos 7 min
- 8
Retira la crema del fuego e incorpora las yemas de huevo, el extracto de vainilla y la ralladura de limón hasta que se integren bien.
Unos 2 min
- 9
Unta ligeramente una fuente de horno de 9x13 pulgadas (23x33 cm) con parte de la mantequilla sin sal derretida.
Unos 1 min
- 10
Coloca una lámina de masa filo en la fuente y úntala generosamente con mantequilla derretida. Repite el proceso con la mitad de las láminas de masa filo, colocándolas en capas con cuidado y engrasando cada una.
Unos 10 min
Nota de cocina: La masa filo que no se use debe mantenerse cubierta con un paño húmedo para evitar que se seque.
- 11
Vierte la crema de sémola preparada de forma uniforme sobre la masa filo en capas.
Unos 1 min
- 12
Cubre la crema con las láminas de masa filo restantes, untando cada capa con mantequilla derretida como antes.
Unos 10 min
- 13
Con un cuchillo afilado, marca las capas superiores de masa filo en porciones del tamaño de una ración, con cuidado de no cortar del todo hasta llegar a la crema.
Unos 2 min
Nota de cocina: Así el almíbar penetrará de manera uniforme y resultará más fácil servirlo.
- 14
Hornea durante 45-50 minutos, o hasta que la masa filo esté dorada y crujiente.
Unos 50 min
- 15
Nada más sacar el galaktoboureko del horno, vierte lentamente el almíbar frío de manera uniforme sobre el postre caliente.
Unos 1 min
Nota de cocina: El chisporroteo indica que el almíbar se está absorbiendo correctamente.
- 16
Deja que el galaktoboureko se enfríe por completo y repose al menos 2 horas para absorber bien el almíbar y cuajar.
Unos 2 h
Nota de cocina: El reposo es fundamental para lograr la mejor textura y el mejor sabor.
Por ración
Nutrición
- Calorías
- 754,7kcal
- Proteínas
- 11,4g
- Hidratos
- 111,4g
- Grasas
- 30,2g
- Fibra
- 2g
- Azúcar
- 68,9g
Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.
Conservación
Guarda el galaktoboureko sobrante en un recipiente hermético en el frigorífico.
Sírvelo mejor a temperatura ambiente o ligeramente templado; si quieres, recaliéntalo suavemente en el horno.