Tsukemono rápido de pepino y daikon
Disfruta del crujiente vibrante y el toque refrescante de este tsukemono japonés rápido. El pepino y el rábano daikon, cortados en láminas finas, se salan ligeramente y luego se bañan en una salmuera avinagrada con vinagre de arroz, salsa de soja y un toque de jengibre y chile. Este acompañamiento fácil de hacer ofrece un equilibrio perfecto de sabores salados, dulces y ácidos, ideal para alegrar cualquier comida.
Una receta original de Forkin
- Tiempo total
- 45 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Fácil
- Por ración
- 21 kcal
Información sobre alérgenos: puede contener gluten y soja. Si tienes alguna alergia, comprueba siempre los envases de los ingredientes.
Puesta a punto
Ingredientes
Ingredientes
- 1 udpepino, finamente rebanado
- 150 grábano daikon, finamente rebanado
para salar
- 0,5 cdtasal marina
aliño
- 3 cdavinagre de arroz
- 1 cdtaazúcar
- 1 cdtasalsa de soja
- 0,5 cdtajengibre, rallado
- 0,25 cdtacopos de chile rojo(opcional)
Utensilios
bol mediano para mezclar · bol pequeño · batidor · mandolina (opcional) · cuchillo de chef · tabla de cortar
Elaboración
Paso a paso
- 1
Lava y corta finamente el pepino y el rábano daikon en rodajas o medias lunas uniformes.
Unos 5 min
Nota de cocina: Una mandolina ayuda a conseguir láminas muy finas y uniformes. Así se logra un encurtido homogéneo y una textura agradable.
- 2
Coloca el pepino y el rábano daikon cortados en un bol mediano.
- 3
Espolvorea la sal marina de manera uniforme sobre las verduras y mezcla con suavidad para que todas las piezas queden cubiertas.
Unos 1 min
Nota de cocina: La sal ayuda a extraer el exceso de humedad, algo clave para lograr una textura crujiente en el tsukemono terminado.
- 4
Deja reposar las verduras saladas a temperatura ambiente durante 15-20 minutos, para que suelten su agua natural.
Unos 20 min
Nota de cocina: Notarás que se acumula una cantidad considerable de líquido en el fondo del bol, señal de que la sal está actuando de forma eficaz.
- 5
Mientras reposan las verduras, prepara el aliño: en un cuenco pequeño, bate el vinagre de arroz, el azúcar, la salsa de soja, el jengibre rallado y las hojuelas de chile rojo (si las usas) hasta que el azúcar se disuelva por completo.
Unos 3 min
Nota de cocina: Conviene probar el aliño y ajustar el dulzor o el picante al gusto. Un poco más de azúcar puede equilibrar la acidez.
- 6
Después del reposo, exprime con firmeza el máximo posible de agua sobrante del pepino y el rábano daikon.
Unos 2 min
Nota de cocina: Reunir las verduras en un paño de cocina limpio o en papel de cocina y retorcerlas con fuerza permite extraer el máximo líquido. Este paso es fundamental para lograr un encurtido crujiente y sin agua.
- 7
Vuelve a poner las verduras bien escurridas en el bol de mezclar, ya vacío y limpio.
- 8
Vierte el aliño preparado sobre las verduras y mezcla con suavidad para integrarlo bien, asegurándote de que todas las piezas queden cubiertas.
Unos 1 min
- 9
Tapa el bol herméticamente con film transparente o una tapa y refrigera durante al menos 30 minutos para que los sabores se integren y las verduras se enfríen.
Unos 30 min
Nota de cocina: Para desarrollar mejor el sabor, el tsukemono puede marinar unas horas o incluso toda la noche. Cuanto más tiempo repose, más pronunciado será el sabor del encurtido.
- 10
Sirve el tsukemono de pepino y daikon bien frío como un acompañamiento refrescante.
Nota de cocina: Una pizca de semillas de sésamo tostadas añade textura y un sabor avellanado, si se desea.
Por ración
Nutrición
- Calorías
- 21,3kcal
- Proteínas
- 0,7g
- Hidratos
- 4,6g
- Grasas
- 0,1g
- Fibra
- 0,9g
- Azúcar
- 2,9g
Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.
Conservación
Este tsukemono rápido es un acompañamiento fantástico para pescado a la parrilla, cuencos de arroz o cualquier comida de inspiración japonesa. Como variación, prueba a añadir una pizca de aceite de sésamo tostado al aliño para darle un aroma más profundo y avellanado. También queda delicioso con zanahoria o pimiento morrón en láminas finas para aportar más color y crujiente.
Guarda el tsukemono sobrante en un recipiente hermético en el frigorífico.
Sírvelo frío y no lo recalientes.