Salmorejo tradicional
Descubre los sabores vibrantes de Andalucía con este salmorejo tradicional, una sopa fría de tomate espesa y cremosa. Más contundente que el gazpacho, se elabora con tomates maduros, pan duro y ajo, y luego se emulsiona con aceite de oliva para lograr una textura increíblemente sedosa. Esta versión vegetariana ofrece un plato refrescante y saciante, perfecto para el calor.
Una receta original de Forkin
- Tiempo total
- 1 h 25 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Fácil
- Por ración
- 362 kcal
Información sobre alérgenos: puede contener huevos, gluten y sulfitos. Si tienes alguna alergia, comprueba siempre los envases de los ingredientes.
Puesta a punto
Ingredientes
Ingredientes
- 1000 gtomate maduro, cortado por la mitad
- 100 gpan duro, cortezas retiradas, desgarrado en trozos
- 1 dienteajo, pelado
- 80 mlaceite de oliva virgen extra
- 15 mlvinagre de vino tinto
- 1 cdtasal
guarnición
- 2 udhuevo duro, finamente picado
- 15 mlaceite de oliva virgen extra
Utensilios
olla mediana · bol grande · baño de hielo · licuadora de alta velocidad · procesador de alimentos (opcional) · tamiz fino (opcional) · recipiente hermético · cuchillo de chef · tabla de cortar
Elaboración
Paso a paso
- 1
Lleva a ebullición viva un cazo mediano de agua a fuego alto.
Unos 2 min
Nota de cocina: El agua debe hervir con fuerza para un escaldado rápido y eficaz.
- 2
Introduce con cuidado los tomates maduros en el agua hirviendo y escáldalos durante 30-60 segundos, o hasta que la piel empiece apenas a agrietarse.
Unos 1 min
Nota de cocina: Escaldar afloja la piel del tomate, lo que facilita mucho pelarlos y ayuda a conseguir una sopa más sedosa.
- 3
Pasa de inmediato los tomates escaldados del agua caliente a un bol grande lleno de agua con hielo para detener la cocción.
Unos 1 min
Nota de cocina: Un baño de hielo evita que los tomates sigan cociéndose y ayuda a conservar su sabor fresco y su color.
- 4
Una vez fríos, pela la piel de los tomates, quítales el corazón y trocéalos groseramente en trozos grandes.
Unos 5 min
Nota de cocina: Tras el escaldado y el enfriado, la piel debería salir con facilidad. Retirar cualquier parte dura del corazón mejora la textura.
- 5
En una batidora de vaso o procesador de alimentos de alta potencia, mezcla los tomates troceados, el pan duro, el diente de ajo pelado, 80 ml de aceite de oliva virgen extra, el vinagre de vino tinto y la sal.
Unos 2 min
Nota de cocina: El pan duro es clave para lograr la textura tradicional espesa y cremosa del salmorejo. El pan fresco dejaría la sopa demasiado líquida.
- 6
Tritura la mezcla a alta velocidad durante 3-5 minutos hasta que quede completamente lisa y cremosa, parando para raspar las paredes de la batidora cuando sea necesario.
Unos 5 min
Nota de cocina: Pasar el salmorejo triturado por un colador de malla fina da una textura excepcionalmente sedosa y elimina las semillas o pequeños restos de piel que puedan quedar.
- 7
Prueba el salmorejo y ajusta el sazón con más sal o vinagre de vino tinto si lo deseas.
Unos 1 min
Nota de cocina: El equilibrio entre acidez y sal es clave. Hacer ajustes poco a poco y volver a probar suele ser la mejor forma de afinarlo.
- 8
Vierte el salmorejo en un recipiente hermético y refrigéralo al menos 1 hora, o hasta que esté bien frío.
Unos 1 h
Nota de cocina: El enfriado es esencial; permite que los sabores se mezclen y se intensifiquen, y que la sopa espese hasta alcanzar su consistencia característica.
- 9
Antes de servir, reparte el salmorejo bien frío entre cuencos individuales.
Unos 1 min
- 10
Decora cada ración con huevo duro finamente picado y un buen chorrito de los 15 ml restantes de aceite de oliva virgen extra.
Unos 1 min
Nota de cocina: El huevo duro y el aceite de oliva son guarniciones clásicas que aportan riqueza y textura, y realzan el conjunto.
Por ración
Nutrición
- Calorías
- 362,2kcal
- Proteínas
- 7,8g
- Hidratos
- 22,6g
- Grasas
- 27,8g
- Fibra
- 3,5g
- Azúcar
- 8g
Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.
Conservación
Este salmorejo funciona de maravilla como almuerzo ligero o como entrante refrescante para una comida de verano. Va muy bien con pan crujiente para mojar, o acompañado de una ensalada verde sencilla. Para una opción no vegetariana, se puede añadir jamón serrano crujiente como guarnición, en lugar del huevo duro o además de este. Un fino seco o un vino blanco fresco combinan de maravilla con sus sabores vivos.
Guarda el salmorejo sobrante en un recipiente hermético en el frigorífico. No añadas las guarniciones hasta el momento de servir.
El salmorejo se sirve frío. Si se ha espesado demasiado en el frigorífico, puedes añadir una o dos cucharadas de agua fría o de aceite de oliva virgen extra y remover hasta lograr la consistencia deseada.