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Forkin

Kkakdugi vegano (kimchi de rábano)

Disfruta del crujiente vibrante y del toque picante y ácido de este auténtico kkakdugi vegano, un kimchi coreano de rábano repleto del sabor intenso del gochugaru, jengibre fresco y ajo. Cada cubo de daikon queda perfectamente fermentado, y da lugar a una guarnición refrescante y adictiva que realza cualquier comida con su textura distintiva y su sabor potente.

Una receta original de Forkin

Tiempo total
1 d
Raciones
6
Dificultad
Media
Por ración
76 kcal
VeganaVegetarianaSin gluten
Kkakdugi vegano (kimchi de rábano)

Puesta a punto

Ingredientes

Ingredientes

  • 1000 grábano daikon, pelado y cortado en cubos de 2 cm
  • 2 cdasal marina

pasta de condimentos

  • 3 cdagochugaru
  • 4 dienteajo, picado
  • 1 cdajengibre, rallado
  • 2 udcebolleta, picado
  • 1 cdaazúcar de caña
  • 1 cdaharina de arroz
  • 0,5 tazaagua

Utensilios

bol grande para mezclar · cacerola pequeña · batidor · bol mediano para mezclar · recipiente hermético de fermentación (p. ej., frasco de vidrio o recipiente para kimchi) · guantes de cocina · cuchillo de chef · tabla de cortar

Elaboración

Paso a paso

  1. 1

    Lava bien el rábano daikon, pélalo y córtalo en cubos uniformes de 1 pulgada (2.5 cm).

    Unos 5 min

    Nota de cocina: Los cubos uniformes garantizan una salazón y una fermentación homogéneas. Procura que sean piezas fáciles de coger con los palillos.

  2. 2

    Pon el rábano daikon cortado en un bol grande y espolvoréalo de manera uniforme con sal marina.

    Unos 1 min

  3. 3

    Remueve enérgicamente los cubos de rábano para que cada pieza quede cubierta de sal y luego déjalos reposar a temperatura ambiente entre 30 y 60 minutos para que suelten humedad.

    Unos 30 min

    Nota de cocina: El rábano quedará algo flexible y soltará una cantidad considerable de agua, algo crucial para lograr la textura crujiente deseada.

  4. 4

    Mientras el rábano se sala, prepara la papilla de arroz: en un cazo pequeño, bate la harina de arroz con el agua fría hasta que quede completamente lisa, sin grumos.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: Empezar con agua fría ayuda a evitar que se formen grumos en la papilla.

  5. 5

    Cocina la mezcla de harina de arroz a fuego medio, removiendo sin parar con unas varillas o una espátula, hasta que espese y se convierta en una pasta translúcida, pegajosa como cola, lo que debería llevar unos 2-3 minutos.

    Unos 3 min

    Nota de cocina: No dejes de remover, porque la papilla puede pegarse fácilmente al fondo y quemarse. Debe quedar lo bastante espesa como para cubrir el dorso de una cuchara.

  6. 6

    Retira la papilla de arroz del fuego y deja que se enfríe por completo hasta temperatura ambiente.

    Unos 10 min

    Nota de cocina: Puedes acelerar el enfriado colocando el cazo en un baño de hielo, removiendo de vez en cuando o extendiendo la papilla en una capa fina sobre un plato.

  7. 7

    En un bol mediano aparte, mezcla la papilla de arroz ya fría con el gochugaru, el ajo picado, el jengibre rallado, las cebolletas finamente picadas y el azúcar de caña.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: Ajusta la cantidad de gochugaru a tu gusto picante; para un kimchi más suave, usa menos.

  8. 8

    Mezcla bien todos los ingredientes de la pasta de condimento con una cuchara o una espátula hasta que se forme una pasta roja uniforme y vibrante.

    Unos 1 min

    Nota de cocina: Asegúrate de que todos los ingredientes queden bien integrados para que el sabor se reparta de manera uniforme por todo el kimchi.

  9. 9

    Escurre el rábano salado y desecha todo el líquido que haya soltado, pero no lo enjuagues.

    Unos 1 min

    Nota de cocina: Escurrirlo es esencial para eliminar el exceso de agua, pero enjuagarlo se llevaría la sal beneficiosa que ayuda a la fermentación y al sabor.

  10. 10

    Añade los cubos de rábano escurridos al bol con la pasta de condimento preparada.

    Unos 1 min

  11. 11

    Con guantes limpios de cocina, mezcla bien el rábano con la pasta, asegurándote de que cada pieza quede cubierta de manera uniforme por el condimento rojo y vibrante.

    Unos 2 min

    Nota de cocina: Se recomienda encarecidamente usar guantes para protegerte las manos de la capsaicina del gochugaru y evitar que se manchen.

  12. 12

    Pasa el kkakdugi a un recipiente o tarro limpio y hermético para fermentar, presionando con firmeza para eliminar cualquier bolsa de aire.

    Unos 1 min

    Nota de cocina: Deja un espacio libre de 1 pulgada (2.5 cm) en la parte superior del recipiente, ya que el kimchi se expandirá y producirá gas durante la fermentación.

  13. 13

    Deja que el kkakdugi fermente a temperatura ambiente (idealmente 68-72°F / 20-22°C) durante 1 a 2 días, según el nivel de acidez que prefieras y la temperatura ambiente.

    Unos 8 h

    Nota de cocina: Prueba cada día un pequeño trozo después de 24 horas. Cuando alcance una acidez agradable y tenga un ligero burbujeo, estará listo para refrigerarlo.

  14. 14

    Cuando haya fermentado a tu gusto, pasa el kkakdugi al frigorífico para ralentizar el proceso de fermentación.

    Nota de cocina: El kimchi seguirá fermentando lentamente en el frigorífico y desarrollará sabores más profundos con el tiempo.

Por ración

Nutrición

61%Puntuación
Calorías
76,1kcal
Proteínas
2,3g
Hidratos
15,4g
Grasas
1g
Fibra
4g
Azúcar
6,8g

Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.

Conservación

Nota de cocina:

El kkakdugi acompaña de maravilla casi cualquier plato coreano, desde el bibimbap hasta guisos como el kimchi jjigae. También está delicioso servido sin más con un cuenco de arroz al vapor. Para darle una capa extra de sabor, puedes añadir una pequeña cantidad de manzana rallada o de pera coreana a la pasta de condimento. Este kimchi es naturalmente vegano y sin gluten, así que resulta una incorporación versátil para muchas dietas.

Cómo conservar

Guarda el kkakdugi en un recipiente hermético y bien cerrado en el frigorífico. Asegúrate de que el kimchi quede sumergido en su líquido para evitar que se estropee.

Cómo recalentar

El kkakdugi se suele servir frío y no necesita recalentarse. Si lo prefieres, déjalo a temperatura ambiente entre 10 y 15 minutos antes de servirlo para que el sabor sea óptimo.