Pesto genovés
Disfruta de los sabores vibrantes de Liguria con este clásico pesto genovés. Albahaca fresca, piñones tostados, ajo intenso y queso Parmesano salado se mezclan con aceite de oliva virgen extra afrutado para crear una salsa rica y aromática que realza cualquier plato, desde la pasta hasta la bruschetta.
Una receta original de Forkin
- Tiempo total
- 10 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Fácil
- Por ración
- 360 kcal
Información sobre alérgenos: puede contener leche, frutos secos y frutos de cáscara. Si tienes alguna alergia, comprueba siempre los envases de los ingredientes.
Puesta a punto
Ingredientes
- 2 tazaalbahaca fresca, empaquetado
- 0,25 tazapiñón
- 2 dienteajo
- 0,5 tazaqueso parmesano, rallado
- 0,5 tazaaceite de oliva virgen extra
- 0,25 cdtasal
- 0,13 cdtapimienta negra, recién molido
Utensilios
procesador de alimentos · espátula · tazas medidoras · cucharas medidoras
Elaboración
Paso a paso
- 1
Mide y reúne todos los ingredientes, asegurándote de lavar y secar bien la albahaca.
Nota de cocina: Secar completamente la albahaca es fundamental para evitar que el pesto quede acuoso y para lograr un color verde intenso.
- 2
Añade las hojas de albahaca fresca, los piñones y los dientes de ajo pelados al vaso de un procesador de alimentos.
Nota de cocina: Para un sabor a fruto seco más intenso, tuesta ligeramente los piñones en una sartén seca a fuego medio durante 2-3 minutos, hasta que desprendan aroma y se doren, antes de añadirlos al procesador de alimentos.
- 3
Tritura unos segundos, unos 15-20 segundos, hasta que los ingredientes queden picados groseramente y mezclados.
Unos 1 min
Nota de cocina: Evita procesarlo en exceso en esta fase; buscas una textura gruesa antes de añadir el queso.
- 4
Añade al procesador de alimentos el queso Parmesano rallado, la sal y la pimienta negra.
Nota de cocina: El Parmesano recién rallado se funde de manera más homogénea en el pesto que el queso ya rallado, que a menudo contiene antiaglomerantes.
- 5
Con el procesador de alimentos en marcha a baja velocidad, vierte poco a poco el aceite de oliva virgen extra en un hilo constante.
Unos 3 min
Nota de cocina: Añadir el aceite gradualmente permite que emulsione bien con el resto de ingredientes, creando un pesto suave y cremoso en lugar de una separación aceitosa.
- 6
Sigue procesando hasta que se forme una pasta lisa y de un verde vibrante, parando de vez en cuando para bajar lo que quede en las paredes del vaso con una espátula.
Unos 1 min
Nota de cocina: Bajar lo que queda en las paredes asegura que todos los ingredientes se integren por completo y evita que queden trozos grandes sin triturar.
- 7
Prueba el pesto y ajusta el punto de sal con más sal o pimienta, si lo deseas.
Nota de cocina: Recuerda que el queso Parmesano es salado, así que prueba antes de añadir demasiada sal extra.
Por ración
Nutrición
- Calorías
- 359,5kcal
- Proteínas
- 7,2g
- Hidratos
- 2,5g
- Grasas
- 36,5g
- Fibra
- 0,5g
- Azúcar
- 0,4g
Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.
Conservación
Este pesto tan versátil queda fantástico mezclado con pasta caliente, untado en bocadillos o bruschetta, o servido en cucharadas sobre pollo o pescado a la parrilla. Para una versión sin lácteos, omite el queso Parmesano y añade una cucharada de levadura nutricional para lograr un sabor a queso. Un chorrito de zumo de limón fresco puede avivar todavía más los sabores.
Pasa el pesto a un recipiente hermético. Para evitar la oxidación y mantener su color verde intenso, vierte una fina capa de aceite de oliva por encima antes de cerrarlo. Guárdalo en el frigorífico.
No hace falta recalentarlo. Si está congelado, descongélalo en el frigorífico durante la noche o a temperatura ambiente durante unas horas antes de usarlo. Remuévelo bien antes de servir.