Saltar al contenido
Forkin

Ajoblanco malagueño

Disfruta del sabor refrescante de Andalucía con este ajoblanco malagueño vegano, una sopa cremosa de almendras servida fría. La combinación de almendras peladas, ajo intenso y un toque de vinagre de Jerez da lugar a un plato tradicional español con un equilibrio delicioso entre notas de fruto seco y un punto ácido, ideal para una comida ligera y refrescante en un día caluroso.

Una receta original de Forkin

Tiempo total
1 h 15 min
Raciones
4
Dificultad
Fácil
Por ración
499 kcal

Información sobre alérgenos: puede contener gluten y frutos de cáscara. Si tienes alguna alergia, comprueba siempre los envases de los ingredientes.

Ajoblanco malagueño

Puesta a punto

Ingredientes

Ingredientes

  • 200 galmendra blanqueada
  • 2 dienteajo, pelado
  • 50 gpan blanco duro, cortezas retiradas, remojadas
  • 700 mlagua fría
  • 60 mlaceite de oliva virgen extra
  • 15 mlvinagre de Jerez
  • 0,5 cdtasal

guarnición

  • 100 guva verde sin pepitas

Utensilios

licuadora de alta velocidad · bol pequeño · recipiente hermético · tazas medidoras · cucharas medidoras

Elaboración

Paso a paso

  1. 1

    Trocea el pan blanco del día anterior en trozos pequeños y ponlos en un cuenco pequeño.

    Nota de cocina: El pan del día anterior ayuda a espesar la sopa sin aportar un sabor demasiado marcado a pan. Si el pan no está duro, puedes tostarlo ligeramente primero.

  2. 2

    Vierte el agua fría sobre los trozos de pan y déjalos en remojo durante 5 minutos, hasta que se ablanden.

    Unos 5 min

    Nota de cocina: El pan debe quedar completamente cubierto para absorber el agua de manera uniforme.

  3. 3

    Aprieta con firmeza el pan remojado para retirar el exceso de líquido y deja que quede solo húmedo.

    Nota de cocina: Este paso es clave para evitar que la sopa quede aguada. El pan debe estar húmedo, no chorreando.

  4. 4

    Añade las almendras peladas, los dientes de ajo pelados, el pan escurrido, 700 ml de agua fría, el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de Jerez y la sal en una batidora de vaso de alta potencia.

    Nota de cocina: Para conseguir la textura más fina, asegúrate de que las almendras estén realmente peladas. Si no, puedes pelarlas tú mismo remojándolas en agua caliente durante unos minutos y retirándoles después la piel.

  5. 5

    Tritura la mezcla a alta velocidad durante 3-5 minutos hasta que quede completamente lisa y cremosa, parando para bajar lo que se adhiera a las paredes de la batidora según sea necesario.

    Unos 5 min

    Nota de cocina: Conseguir una textura muy fina es clave para la sensación sedosa del ajoblanco. Tritura más tiempo del que creas necesario, hasta que no quede ninguna arenilla.

  6. 6

    Prueba el ajoblanco y ajusta el punto de sal con más sal o más vinagre de Jerez hasta lograr el equilibrio que prefieras entre notas saladas y ácidas.

    Nota de cocina: El sabor se suaviza un poco al enfriarse, así que conviene dejarlo un poco más intenso en este punto.

  7. 7

    Vierte la sopa triturada en un recipiente hermético, ciérralo bien y refrigérala durante al menos 1 hora.

    Unos 1 h

    Nota de cocina: Enfriarlo es esencial en esta sopa; se sirve tradicionalmente muy fría, lo que realza su frescor y permite que los sabores se integren por completo.

  8. 8

    Sirve el ajoblanco bien frío en cuencos individuales, decorado con uvas verdes sin pepitas frescas.

    Nota de cocina: Para un toque extra de elegancia y sabor, añade un pequeño chorrito de aceite de oliva virgen extra de calidad sobre cada ración justo antes de servir.

Por ración

Nutrición

70%Puntuación
Calorías
498,9kcal
Proteínas
14,2g
Hidratos
15,2g
Grasas
41,5g
Fibra
5,9g
Azúcar
7,9g

Estimación basada en las cantidades de los ingredientes. Los valores pueden variar según las marcas y sustituciones.

Conservación

Nota de cocina:

Este ajoblanco es un entrante fantástico o una comida ligera, sobre todo en un día caluroso. Para darle un toque auténtico, puedes servirlo con unas lascas de jamón curado aparte (si no es estrictamente vegano). Un Fino bien seco o un vino blanco ligero como el Albariño acompañan de maravilla sus sabores delicados.

Cómo conservar

Guarda el ajoblanco sobrante en un recipiente hermético en el frigorífico.

Cómo recalentar

El ajoblanco se sirve tradicionalmente frío y no debe recalentarse. Si se espesa demasiado en el frigorífico, puedes añadir un chorrito de agua fría o de leche de almendras hasta lograr la consistencia deseada.